martes, 17 de febrero de 2015

Retrato

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañana, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su  doctrina,
soy,  en el buen sentido de la palabra, bueno...


Antonio Manchado

miércoles, 28 de mayo de 2014

COMO AGUA PARA CHOCOLATE

COMO AGUA PARA CHOCOLATE
Para hacer las tortas de Navidad, la cebolla tiene que estar finamente picad. Les sugiero ponerse un pequeño trozo de cebolla en la mollera con el fin de evitar el molesto lagrimeo que se produce cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica, y ya no puede para. No sé si a ustedes les ha pasado pero a mí la mera verdad si. Infinidad de veces. Mamá decía que era porque yo soy igual de sensible a la cebolla que Tita, mi tía abuela. ..
Laura Esquivel.



PRIMAVERA


miércoles, 7 de mayo de 2014

BAILE EN LA PLAZA

 La corrida de toros ha terminado. Aún no se han ido las autoridades del balcón del Ayuntamiento y aún los mozos más jóvenes, los que todavía no están emparejados, no acabaron de empapar en sangre los pisos de esparto de las alpargatas. Las alpargatas mojadas en sangre de toro duran una eternidad; según dicen, cuando a la sangre de torero, las alpargatas se vuelven duras como el hierro y ya no se rompe jamás.
 Hombres ya maduros, casados y cargados de hijos, usan todavía...

Camilo José Cela