Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañana, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno...
Antonio Manchado
martes, 17 de febrero de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
martes, 27 de enero de 2015
miércoles, 28 de mayo de 2014
COMO AGUA PARA CHOCOLATE
COMO AGUA PARA CHOCOLATE
Para hacer las tortas de Navidad, la cebolla tiene
que estar finamente picad. Les sugiero ponerse un pequeño trozo de cebolla en
la mollera con el fin de evitar el molesto lagrimeo que se produce cuando uno
pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como
quien dice, se pica, y ya no puede para. No sé si a ustedes les ha pasado pero
a mí la mera verdad si. Infinidad de veces. Mamá decía que era porque yo soy
igual de sensible a la cebolla que Tita, mi tía abuela. ..
Laura Esquivel.
miércoles, 7 de mayo de 2014
BAILE EN LA PLAZA
La corrida de toros ha terminado. Aún no se han ido las autoridades del balcón del Ayuntamiento y aún los mozos más jóvenes, los que todavía no están emparejados, no acabaron de empapar en sangre los pisos de esparto de las alpargatas. Las alpargatas mojadas en sangre de toro duran una eternidad; según dicen, cuando a la sangre de torero, las alpargatas se vuelven duras como el hierro y ya no se rompe jamás.
Hombres ya maduros, casados y cargados de hijos, usan todavía...
Camilo José Cela
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